Sonríe, merece la pena ser feliz

martes, 21 de febrero de 2012

¿?

¿Y qué si me sigue gustando? ¿Qué pasa? Reconozco que me vuelvo loca cada vez que veo coches como los suyos, reconozco que me paralizo cuando oigo su nombre, su apodo. Reconozco que mi mundo se engrandece cuando veo una foto suya y que me pongo colorada cada vez que me preguntan el nombre del que me tiene atontada. ¿Y qué si soñando soy feliz? ¿Acaso es mejor vivir amargada encerrada en el pensamiento de un amor platónico o en el de quedarme sola? ¿Acaso no es mejor soñar con ser feliz, por imposible que sea?

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